El Futuro de Las Apuestas En Línea.
Como todos sabemos la
legislación Americana de octubre del 2006 ha restringido
considerablemente el acceso del público a los sitios de juego online.
En realidad no se ha prohibido las apuestas en sí, pero se ha limitado
considerablemente la utilización de medios de pago para poder apostar.
De esta forma todas las tarjetas, bancos e instituciones financieras
con base en los EEUU, ya no pueden procesar pagos relacionados con el
juego online.
Esta posición frente
al juego online ha provocado bastante controversia como así también
una demanda judicial internacional de Antigüa contra los Estados
Unidos por lo que ellos consideran una traba ilegal al libre comercio.
En la Unión Europea ,
no existen restricciones para las apuestas online siempre y cuando el
website y el software se encuentren offshore, es decir fuera de los
los límites del bloque comercial. Solamente en Inglaterra es legal
instalar un casino online y la legislación de ese país avanza muy
firmemente en cuanto a las regulaciones.
Por supuesto que
legalizar el juego online no es una tarea fácil, ya que en Europa, USA
y la mayoría del mundo existen monopolios estatales, ya sea en los
juegos de casinos o en las loterías.
Ahora bien. Es
razonable prohibir el juego online?. Se han ensayado todo tipo de
argumentos para condenar las apuestas por internet pero desde nuestro
punto de vista todas parecen bastante débiles y con poco fundamento.
La primera de ellas
es que las computadoras facilitan el acceso indiscriminado de
personas al mundo de las apuestas. De alguna manera la internet ha
facilitado el acceso masivo de personas a un sin número de
oportunidades de conocimiento, esparcimiento, comerciales y de
expresión de la opinión pública. Prácticamente no existe actividad que
de alguna forma no tenga presencia online y el juego no podía
permanecer ajeno a esto.
Si observamos con
imparcialidad todos estamos a una o dos horas de automóvil de un
casino tradicional, o vivimos en la misma ciudad a unas pocos minutos
de viaje. Ese solo hecho no nos motiva especialmente para visitar el
casino o los hipódromos todos los fines de semana. Lo hacemos
únicamente si nos gusta como diversión y lamentablemente algunas
personas lo hacen por adicción. Una computadora por si sola no
convierte en adicto a nadie. Existen causas mucho más complejas para
que una persona se convierta en adicto al juego, las drogas, o la
comida.
El tema es si tiene
sentido ponerle trabas al juego online.
Creemos que el juego
online es ya una tendencia comercial y social irreversible. Todos los
meses millones de personas pasan un buen momento apostando en línea,
de una forma mucho más barata y accesible que en los casinos
tradicionales de Las Vegas o Europa.
Entendemos que se
deben establecer fuertes reglamentaciones para evitar la presencia de
menores de edad y adictos. Por lo demás no se puede restringir el
acceso de mayores de edad a una actividad que no les impone trabas en
las versiones tradicionales