Por razones
legales los casinos en línea se encuentran registrados en paraísos
fiscales, y aunque algunos son reconocidos y serios, muchas veces
estas jurisdicciones se utilizan para delinquir en el lavado de dinero
y para organizar estructuras financieras para evadir impuestos, o para
ocultar patrimonios cuando existen disputas judiciales en divorcios,
herencias, problemas entre socios y muchos otros.
Por esta razón
no existen demasiadas normas para regular los casinos en línea, y
solamente existe una entidad que se ocupa de certificar la seriedad y
cumplimiento de estas empresas.
Las
posibilidades de recuperar tu dinero si sufres una estafa son mínimas.
Si el casino es ladrón y no paga a los apostadores, tendrías que
contratar un abogado que te represente en la jurisdicción del casino
en cuestión y como todos sabemos eso es casi imposible.
Existen empresas
de software muy serias que son las proveedoras líderes en la
industria del juego online, pero también hay casinos que muchas veces
utilizan algún software que nadie conoce y son muy poco confiables.
Quiere esto
decir que no hay que jugar en los casinos online?. Por supuesto que
NO. Simplemente queremos que te ahorres algunos disgustos y puedas
disfrutar de la ruleta, el póquer o el bingo sabiendo que tus premios
van a ser abonados con puntualidad. Veamos cuales son entonces algunas
precauciones que debes tomar.
Si eres nuevo en
el juego en línea, siempre es conveniente que elijas uno de los sitios
de promotores que se encargan de analizar y recomendar algunos de los
muy buenos y afamados casinos que existen en línea. Los promotores
están muy interesados en promover únicamente empresas prestigiosas ya
que de esto depende el cobro de sus comisiones.
Apuesta siempre
pequeñas cantidades durante algún tiempo hasta que puedas tener
confianza en el casino. Nunca apuestes una buena cantidad si no tienes
antecedentes del sitio.
Asegúrate de que
el casino tenga alguna certificación y que esté avalado por alguna
comisión de juego respetable. Hay entidades certificadoras en diversos
países y este respaldo es un buen punto de partida.
Antes de gastar
tu dinero, haz un par de preguntas al servicio de atención al cliente.
Si son serios te van a contestar en el día. Si encuentras que no hay
respuestas para tus preguntas, ahí tienes un motivo para preocuparte.
Por sobre todas
las cosas y tal como lo dijimos arriba, trata de visitar los sitios de
promoción. Te vas a ahorrar mucho tiempo ya que estos promotores ya
han invertido mucho tiempo en saber quien es quien en esta industria.
Generalmente tienen una sección de reseñas muy bien hecha donde
brindan detalles muy minuciosos de cada casino.